"Enseñar es imposible. Si sumamos todo lo que se espera de un maestro medio y tomamos nota de las circunstancias en las que deben llevarse a cabo esas actividades, las exigencias son tantas y tan altas que ningún individuo podría cumplirlas.Sin embargo, los maestros enseñan." Lee Shulman
Luego del recorrido bibliográfico propuesto en la sección 3 del módulo: “Enseñar y aprender con Tecnologías”, Sobre la incorporación de las TICs a la educación, podemos apreciar distintos avances (vinculados por ejemplo con el software utilizado), en este camino no lineal de la incorporación y apropiación, considero importante rescatar además, que geográficamente se diferencia notablemente la inclusión de las mismas según sea el lugar de que se trate. De la realidad primer mundista de EEUU a lo que sucedió o sucede en Argentina.
Hay décadas de diferencia, tiempo de ensayo y error, de avances tecnológicos y de propuestas que comienzan a considerar una incorporación “con significado”, de las tecnologías en la educación. Escuelas vanguardistas, y otras rezagadas, generalmente relacionadas con la apropiación social de las mismas, en el contexto de la institución y una masa de docentes atravesando tiempos de profundas transformaciones sociales, que requieren entre otras cosas la desmitificación de ciertas creencias, y el saber aprovechar la “oportunidad” para caminar sobre las huellas.
Es por eso que rescato para este análisis el texto “La enseñanza y el aprendizaje - La Teoría Uno y más allá de la Teoría Uno” (del libro, LA ESCUELA INTELIGENTE - Del adiestramiento de la memoria a la educación de la mente de David Perkins), Donde se pone de manifiesto que contamos con un gran número de métodos pedagógicos sofisticados pero no los utilizamos o no lo hacemos con eficacia. Lo que necesitamos con más urgencia es poner en práctica métodos razonablemente válidos. Dados estos métodos, la decisión más importante atañe al currículum y no al método: es decir, no a cómo enseñamos sino a lo que elegimos enseñar. A lo que podría agregarse que además contamos con muchas herramientas comunicacionales y de información que tampoco son utilizadas o en algunos casos no lo son con eficiencia. Desde la sencillez de la teoría uno: “La gente aprende más cuando tiene una oportunidad razonable y una motivación para hacerlo”. Y sus implicaciones: información clara, práctica reflexiva, realimentación informativa y fuerte motivación intrínseca y extrínseca El autor describe tres formas de aplicarla: instrucción didáctica, el entrenamiento y la enseñanza socrática. Desde la perspectiva de G. Fenstermacher, “La relación existente entre enseñanza y aprendizaje no es una la relación de dependencia causal sino de dependencia ontológica.” Si somos consientes de que la incorporación de las tecnologías en forma no planificada puede conducirnos a un fracaso[i] y tenemos una estrategia pedagógica, basada en que el aprendizaje es un resultado del estudiante, no un efecto que sigue de la enseñanza como causa y que la tarea de enseñar consiste en facilitar el aprendizaje, en facilitar el andamiaje que permita el aprendizaje. (G. Fenstermacher) podemos pensar, al menos ilusionarnos con enriquecer y dirigir la educación, a un buen puerto.
Luego de leer los aportes que desde distintas miradas realizan Perkins y G. Fenstermacher, creo que tanto la concepción que se tenga de la enseñanza como el contenido (lo que se desea enseñar). Son aspectos fundamentales al momento de emprender esta tarea de enseñar. Posiblemente, ni la utilización de las tics, ni un cambio en el método pedagógico, ni un moderno currículo, produzcan los resultados esperados, si son tomados como aspectos autónomos. Lo importante aquí es rescatar lo significativo de cada postura:
- Que la concepción de enseñanza y aprendizaje que apropiemos definirá nuestra práctica.
- Que es necesario buscar la eficiencia en el método pedagógico utilizado.
- Que es necesaria una concepción amplia de lo que queremos enseñar.
- Que para que las tecnologías no generen falsas expectativas, ni se conviertan en la panacea de nuestro tiempo, deben incorporarse con fundamentos pedagógicos.
- Que para que todo esto sea posible, es fundamental que la enseñanza sea un compromiso de todos.
- Un compromiso de los docentes, que llevan adelante la tarea profundamente moral de educar a otros seres humanos.
- Un compromiso de los que están por sobre los docentes y toman las decisiones coyunturales, que en cierta medida definen y orientan estas prácticas.
Para finalizar es bueno quedarme con la sensación de lo que pueden contribuir las Tics en nuestras prácticas para enriquecer la enseñanza, llevar acabo pensada o intuitivamente la teoría uno, desde una concepción ontológica de enseñanza y aprendizaje.
_________________________________________________________
[1] Rosenberg (2001) donde señala que en la incorporación de las tecnologías en la educación, genera “ciclos de fracaso”. Cuando una tecnología es desarrollada y lanzada al mercado, surgen diversos intereses y factores que tienden a aplicar estas tecnologías a la solución de problemas educativos. De esta forma, se generan expectativas, como una manera de fortalecer el potencial de la nueva tecnología. Sin embargo las expectativas generadas no pueden ser resueltas por las nuevas tecnologías (o por la manera en que estas tecnologías son aplicadas). Crece la percepción de que el uso de las tecnologías es inadecuado e improductivo, produciendo el paradójico efecto de reforzar los viejos modelos educativos que se pretende transformar. Tres factores vinculados a los fracasos de la inserción de las tecnologías en la educación: - la paradoja tecnológica (o la regla de la trivialización), - el foco tecnocéntrico (o cómo la omnipotencia se convierte en impotencia) - la investigación equivocada (o cómo no aprender de experiencias previas).
BIBLIOGRAFIA
FENSTERMACHER, G.(1989), “Tres aspectos de la filosofía de la investigación sobre la enseñanza”, en: Wittrock, M., La investigación en la enseñanza I, Paidós-M.E.C, Madrid-Barcelona. Un concepto de enseñanza (pag. 1 a 8)
PERKINS, D. (1995), “Cap. 3: La enseñanza y el aprendizaje: la teoría uno y más allá de la teoría uno”, en: Perkins, D., La escuela inteligente. Del adiestramiento de la memoria a la educación de la mente, Gedisa, Barcelona.
FENSTERMACHER, G.(1989), “Tres aspectos de la filosofía de la investigación sobre la enseñanza”, en: Wittrock, M., La investigación en la enseñanza I, Paidós-M.E.C, Madrid-Barcelona. Un concepto de enseñanza (pag. 1 a 8)
PERKINS, D. (1995), “Cap. 3: La enseñanza y el aprendizaje: la teoría uno y más allá de la teoría uno”, en: Perkins, D., La escuela inteligente. Del adiestramiento de la memoria a la educación de la mente, Gedisa, Barcelona.
1 comentarios:
Hola Anita!!! Te felicito por tu artículo, tan interesante y tan claro. Coincido con vos, una vez más, en que es el docente (con TICS o sin ellas) el que decide sobre su práctica, el que tiene la posibilidad de evaluar los resultados de sus métodos y, sobre todo, el que debería tener la capacidad de poder hacerlo. Y de hecho, la tiene, lo demuestra día a día. Saludos. Fabi
Publicar un comentario